El Gobierno británico se tendrá que enfrentar a un nuevo desafío legal sobre si debe intentar mantenerse en el mercado único después de la salida de la Unión Europea. Los abogados que han reclamado sobre el Brexit argumentaron que en el referendo de junio, solo se preguntó si los británicos querían salir de la Unión Europea, pero no profundizaron en la cuestión económica.

Se trata de la segunda cuestión legal a la que se enfrenta el Gobierno después de salir la opción del Brexit.  Hace un mes la Corte Suprema dictaminó que el Brexit solo podría ser activado por el Parlamento británico. La decisión final está a la espera de una apelación que será abordada la próxima semana.

Ahora el Brexit deberá enfrentar los argumentos de los abogados, sobre que el Parlamento debería opinar si Reino Unido debería tener acceso al Espacio Económico Europeo (EEE), como el caso de algunos países que no pertenecen a la Unión Europea, como Noruega, o no.

Jonathan Lis, subdirector de British Influence, que planea presentar una revisión judicial, dijo: “El mercado único no estaba en la papeleta de votación. Dejarlo sería devastador para la economía, aplastaría nuestro libre comercio y pondría miles de empleos en riesgo”.