Este lunes un atentado en un hospital de Quetta, al oeste de Pakistán, dejó 71 muertos y 121 heridos. El ataque ha sido reivindicado por el denominado Estado Islámico.

Un hombre detonó ocho kilos de explosivos en la entrada del Hospital Civil de Quetta, después de que fuera ingresado el presidente de la Asociación de Abogados de Baluchistán, Bilal Anwar Kasi, que fue asesinado esa mañana por un grupo de hombres sin identificar.

En un primer momento, las autoridades informaron de que al menos 63 personas murieron y 101 resultaron heridas tras la explosión y el tiroteo que se produjo en el hospital. En las puertas del centro sanitario se habían congregado 600 abogados y periodistas por el fallecimiento de Kasi. Entre los muertos se encuentran el periodista Mahmood Khan y el cámara Dawn Shankzad Khan de la televisión Aaj.

El primer ministro paquistaní, Nawaz Sharif, condenó las muertes en un comunicado y afirmó que “no se permitiría a nadie perturbar la paz”. Se han declarado tres días de luto oficial en la provincia.