El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos ha denunciado este viernes que el Estado Islámico ha secuestrado a unas 8.000 familias de las cercanías de Mosul y las ha llevado a la segunda ciudad más importante para el califato, para utilizarlas como escudos humanos cerca de las instalaciones militares.

La semana pasada se inició la primera batalla para tratar de arrebatar al ISIS su mayor bastión en Irak. Según un portavoz del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU el Estado Islámico asesinó a cerca de 232 personas este miércoles, incluyendo civiles y antiguos militares iraquíes que no acataron sus órdenes.

Además, el parlamentario Abdulrahim al Shammari dijo que los miembros del ISIS habían matado a 190 civiles en Hamam Al Alil y otros 42 en la localidad de Al Arij.