Las estadísticas muestran que 57000 de los 1,2 millones del personal son europeos y se cree que el servicio colapsaría sin ellos.

El instituto de investigación de políticas públicas dice que se le debería otorgar la ciudadanía británica automáticamente a todos aquellos trabajadores de la salud que hayan vivido por seis años en el Reino Unido así de esta manera no se van del país.

La ayuda de estos trabajadores es necesaria para evitar las consecuencias después del Brexit.

Chris Murray, quien armó el reporte dijo “Es crítico para el servicio de salud que estos trabajadores busquen trabajo en otro lado”

Una de sus proposiciones es reformar las leyes acerca de ciudadanía del Reino Unido.

El NHS se ha vuelto cada vez más dependiente de los trabajadores de afuera para mantener el servicio en pie, con un número de empleados pasando de 33.420 en 2012 a 41.566 en 2014. La última cifra incluye más de 7000 ciudadanos de la Unión Europea que trabajan como consultores o registradores de especialistas y más de 21000 como enfermeras y visitadores médicos.