El Papa Francisco pidió perdón a los pueblos originarios “por la exclusión que han sufrido”, en una misa en San Cristóbal de las Casas, en el estado de Chiapas, el de mayor cantidad de indígenas de México.

En esta visita de cinco días a México, el Sumo pontífice  pretende dar impulso a la Iglesia en el estado menos católico de México. En consecuencia, el Papa autorizó la celebración de actos litúrgicos en lenguas indígenas durante la ceremonia religiosa, que se realizó en español en tzeltal, tzotzil y chol, entre cantos y música.

Los indígenas le entregaron dos traducciones de la Biblia, uno en tzeltal y otro en tzotzil, que tomó varios años confeccionar.

El jefe de la Iglesia católica lamentó que de muchas formas y maneras se haya querido “silenciar y callar” a los indígenas “intentando anestesiar el alma”.

En su mensaje, el Papa lanzó una enérgica condena al “despojo y contaminación a las tierras de los pueblos” indígenas perpetrados por personas “mareadas por el poder, el dinero y las leyes del mercado”, e instó a hacer un examen de conciencia y aprender a decir “perdón” por estas acciones.