Los resultados de las elecciones autonómicas de Galicia y el País Vasco, en las que muchos opinaban que se reflejaría el destino político de España, han continuado con la tónica general. El PP ha conseguido la mayoría absoluta en Galicia con más del 48% de los votos y con 41 escaños, confirmando a Alberto Núñez Feijoó como la figura más importante para el futuro de la formación conservadora.

En el caso del País Vasco, el candidato del Partido Nacionalista Vasco, Íñigo Urkullu revalida su mandato con 29 escaños y se prevé que pacte con el PSOE para tener una mayor estabilidad. El PSOE ha sufrido en las dos comunidades un importante retroceso, lo que debilita a Pedro Sánchez como candidato presidencial en las luchas internas del Partido Socialista.

En Galicia, la formación en la que se integra Podemos, conocida como En Marea ha logrado la misma cantidad de escaños que los socialistas. En el País Vasco, los socialistas han quedado como la cuarta fuerza política, con siete escaños, nueve menos que en 2012, pero serán clave para un pacto de Gobierno.