Este lunes el turoperador británico Thomas Cook, uno de los principales del mundo, anunció que entraba en suspensión de pagos, afectando a 600.000 turistas en todo el mundo. El Gobierno británico ha empezado desde este lunes a repatriar a los turistas británicos, que han sido perjudicados por la quiebra de la compañía.

Según el consejero delegado de la Autoridad de Aviación Civil británica, Richard Moriarty, la repatriación de los ciudadanos británicos afectados está siendo el mayor esfuerzo a este nivel desde la II Guerra Mundial.

Thomas Cook entró en quiebra al no conseguir los fondos adicionales de 200 millones de libras que le exigían bancos como el Lloyds o el RBS, poniendo fin a sus 178 años de historia. Esta bancarrota deja sin trabajo a 22.000 empleados en todo el mundo y ha afectado  los turistas que en estos momentos estaban de vacaciones y a los que ya tenían viajes reservados.