En 2011, 366 millones de personas sufrían de diabetes en todo el mundo. Para 2030, la cifra habrá aumentado hasta alcanzar casi 600 millones. Los malos hábitos en la alimentación y el sedentarismo, ayudan a que esta enfermedad avance a pasos agigantados.

Pero no todo son malas noticias: Ahora, una nueva investigación de la Universidad de Cornell en Nueva York (EE.UU.) avanza en la cura de la enfermedad y ha creado  una píldora probiótica que reduce los niveles de glucosa en sangre utilizando una bacteria común que se encuentra en el intestino humano, de acuerdo a una revista especializada.

Los nuevos descubrimientos prometen acabar con los famosos pinchazos que deben hacerse los enfermos a diarios.