Según informa el diario El País, la organización terrorista ETA terminará su proceso de desarme antes de los comicios del País Vasco, en España, que en principio se celebrarán en octubre.

La decisión de la organización se debe al delicado estado de la izquierda abertzale para poder competir con otras formaciones en las elecciones. Asimismo, la banda ya no exige el apoyo del Gobierno estatal, aunque considera que si el Ejecutivo participase en el desarme “facilitaría y aceleraría el proceso”.

La banda solicita esta colaboración del Gobierno porque algunos de los zulos donde tienen armas son conocidos por la policía y los etarras podrían acabar en prisión. Además, ETA quiere garantizar la destrucción total de las armas, ya que pueden ofrecer pistas.

El presidente del País Vasco, Íñigo Urkullu, considera necesario un “final ordenado de ETA”, con un desarme total y que se pueda verificar sin que se produzca ninguna escisión.