Los 28 gobiernos de la UE y Turquía alcanzaron un acuerdo que permitirá a los europeos deportar de vuelta a Turquía a todos los refugiados y migrantes económicos que lleguen desde las costas turcas a Grecia a partir de este domingo.
El acuerdo es el intento europeo de cerrar la principal ruta de llegada de refugiados y va contra artículos de la Convención de Ginebra de Refugiados, de la Carta de Derechos Fundamentales de la UE y de la Directiva Europea de Asilo.
Los refugiados que no presenten una solicitud de asilo en Grecia serán automáticamente deportados. Los que sí la presenten tendrán el derecho a que se estudie individualmente –incluso a un recurso judicial que será resuelto a toda velocidad-. Varios países europeos forzaron la participación del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) como asesor en esos procesos administrativos.