El gobierno griego ha iniciado la evacuación del campo informal de refugiados de Idomeni, en la frontera con Macedonia. Nueve unidades de las fuerzas anti disturbios griegas se han trasladado desde su base a una ciudad cercana a Idomeni para desalojar a los 8.500 migrantes, y trasladarlos a campos oficiales. Después de prohibir el acceso de los periodistas a la zona, 1.400 policías se han desplegado en el campo para iniciar la evacuación

El desalojo, que el gobierno esta llevando a cabo paralelamente con el de otro campo en El Pireo, ha sido confirmado por Yorgos Kyritsis el coordinador para la crisis migratoria griego, y a declarado que espera que se lleve a cabo en 10 días como mucho. El portavoz también indico que tienen 8.000 plazas libre en centros de refugiados oficiales.

Las ONG han criticado la presencia de la policía, justificada por el gobierno para evitar que se produzcan enfrentamientos y evitar que se nieguen a abandonar la zona. Los migrantes se han resistido a abandonar la zona, sin saber donde acudir y esperando la apertura de la frontera. También han tenido que soportar las cargas con gases lacrimógenos por parte de la policía macedonia hacia los que intentaban cruzar la frontera. La ONG Médicos Sin Fronteras ha denunciado recientemente la violencia policial ejercida en muchos casos contra civiles vulnerables, como niños y mujeres.