Barcelona se convierte en estos días en la capital mundial de la historieta, una convocatoria que cuenta con un plantel de artistas de renombre como el estadounidense Frank Miller, o la libanesa Zeina Abirached.

Esta edición de la feria es sustancialmente mayor que las anteriores (45.000 metros cuadrados, un 25 % más que el año pasado), destacan la exposición central dedicada a los vehículos en el cómic y que cuenta con una veintena de coches y motos reales, la consagrada a las superheroínas y su evolución en las viñetas y la que homenajea a Francisco Ibáñez, el creador de Mortadelo y Filemón, que acaba de cumplir 80 años.

Entre las 11 exposiciones hay que destacar también la dedicada a los cómics comprometidos, con la exhibición de trabajos en los que aparecen el desahucio, la emigración, la pobreza o la lucha social.