El presidente de Francia, Francois Hollande, anunció que creará una nueva fuerza de seguridad, la Guardia Nacional

Tras una reunión en el Palacio del Elíseo, Hollande explicó a la prensa que la conformación de la nueva fuerza de seguridad se definirá “en concertación con el conjunto de actores” implicados.

Por el momento, la idea que prima es que la nueva Guardia Nacional se forme con los reservistas actualmente operativos en la Policía y la Gendarmería, lo que representa unas 12.000 personas.

Además, hace una semana Hollande había deslizado que en casos especiales el gobierno podría echar mano a la reserva operativa de segundo nivel, la formada por miembros de la Gendarmería que hayan dejado el servicio desde hace menos de dos años. Esto significaría unas 10.000 personas adicionales.

La reactivación de esta fuerza estuvo fuera de debate entre los principales partidos políticos hasta recientemente, en que una sucesión de ataques, algunos masivos y organizados y otros más espontáneos y limitados, sacudieron y conmovieron la relativa tranquilidad francesa.