Los atentados en el aeropuerto y el metro de Bruselas han reabierto el debate en torno a la seguridad y la disputa de la Eurocopa en Francia.

El vicepresidente tercero de la UEFA, Giancarlo Abate, planteó la celebración de algunos partidos del torneo a puerta cerrada. ”No podemos excluir la posibilidad de jugar a puerta cerrada”. Sus declaraciones provocaron la reacción inmediata  en bloque de las instituciones francesas, garantizando la disputa del torneo y el dispositivo de seguridad planteado para el evento.

El primer ministro galo, Manuel Valls afirmó que “No celebrar la Eurocopa o retrasarla sería una derrota. La amenaza terrorista es de una amplitud inigualable y los medios que debemos aportar para luchar contra ella deben estar a la altura del desafío. Hay que ser prudente y estar movilizados”, aseguró Valls, que insistió en que no se suspenderá ninguna actividad ya programada: “Los grandes eventos deportivos, culturales y populares son indispensables para demostrar que somos un pueblo libre, que está de pie, que no tenemos miedo y que hacemos frente a las amenazas terroristas”.