El Parlamento venezolano, de mayoría opositora al chavismo, tiene en sus manos un decreto de emergencia económica dictado por el gobierno del  presidente Nicolás Maduro.

Se trata de una medida urgente para tartar de minimizar los daños causados por la alta inflación, una de las más altas del mundo.

A Venezuela también la golpea la escasez de alimentos y todo acompañado por un descenso de los precios del petróleo en un país petrolero donde 70% de los bienes son importados.

La oposición tiene 8 días para aprobar o no el decreto. Si se aprueba, el gobierno tendría garantías constitucionales para que  Maduro gobierne por decreto. En el caso contrario, el decreto de estado de emergencia perdería vigencia.