El piso original del Coliseo de Roma, compuesto de  de mármol travertino, enterradas desde hace 20 siglos bajo 60 centímetros de polvo y tierra, acaban de salir a la luz y serán exhibidas al público.

Los expertos decidieron hacer una campaña investigativa en busca de restos enterrados. Así surgieron las primeras lastras de mármol en sucesivas excavaciones.

Mandado a construir por el emperador Vespasiano e inaugurado por su hijo y heredero al trono Tito en el siglo I de la era cristiana.

El próximo paso será levantar el adoquinado que se extiende en buena parte del derredor del monumento porque están convencidos que debajo los esperan más de una sorpresa.

Después de 73 años, el Coliseo de Roma, símbolo de la ciudad, patrimonio de la Humanidad y una de las siete maravillas del mundo, será remozado con una restauración global que deberá reparar o reconstruir más de tres mil daños y fallas que los expertos han encontrado en los dos últimos decenios.