En Estados Unidos, la candidata presidencial Hillary Clinton dijo sentirse de maravilla  horas después de su salida temprana de una ceremonia 9/11, que aumentó los temores sobre su salud.

Sus directores de campaña dijeron previamente que había dejado el evento en Nueva York porque se había “sentido acalorada” y se había ido a casa de su hija Chelsea. Sin embargo, la candidata demócrata fue diagnosticada con neumonía y ha tenido que cancelar un evento de campaña en California.

Los oponentes republicanos de Clinton han cuestionado su condición física mientras que sus médicos dicen que recuperó totalmente de la cirugía a la que se sometió en 2012 por un coágulo de sangre.

De acuerdo al vocero de Hillary, Nick Merrill, el incidente fue superado y la candidata “se siente mucho mejor”.

La médico personal de Clinton Lisa Bardack dijo el mes pasado que estaba “en excelente estado de salud y en forma para servir como presidente de los Estados Unidos”.

El equipo de campaña de Clinton ha acusado a los oponentes de impulsar una “conspiración trastornada por la salud de Clinton”.

Clinton tiene 68 años mientras que el candidato republicano Donald Trump tiene 70.