En España, después de cuatro meses de negociaciones sin resultados, este lunes a medianoche expiró el plazo para la elección de un nuevo presidente del Gobierno y, sin sorpresas, hoy Felipe VI disolverá el Parlamento y convocará nuevas elecciones para el próximo 26 de junio.

Los partidos políticos afrontan la repetición de las elecciones como una oportunidad para mejorar sus resultados y tener una posición más fuerte para afrontar futuros pactos.

De acuerdo a análisis de la prensa española, esta vez un posible incremento de la abstención jugará un papel fundamental en la conformación del nuevo gobierno.

Tras décadas de bipartidismo, con el Psoe y el PP, esa tendencia se rompió en diciembre pasado con la entrada de dos nuevos partidos en el Congreso, los liberales Ciudadanos el partido de izquierdas, Podemos.