La ciudad de Río de Janeiro inauguró este domingo el velódromo para los eventos de ciclismo en pista en los Juegos Olímpicos de verano, que comienzan en 40 días.

El alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes,  dijo durante la ceremonia en la que presentó el velódromo al Comité Olímpico Internacional  que han superado uno de los grandes retos de los Juegos.

No obstante, aún tienen que finalizar “algunos detalles” antes del inicio de los Juegos Olímpicos, el 5 de agosto, dijo el alcalde como por ejemplo, la instalación de asientos temporales o acabar de pintar el recinto.

El velódromo, que costó 42 millones de dólares, fue una fuente de problemas para el Comité Organizador Olímpico de Río de Janeiro porque el contratista experimentó problemas financieros durante la construcción de la sede.

En mayo, la ciudad desechó su contrato con la compañía Tecnosolo, que se declaró en quiebra, cuando el proyecto estaba ya prácticamente al 90%. Engetecnica, una subcontrata de Tecnosolo, completó la instalación.

El velódromo era la única instalación olímpica que iba con retraso, obligando a las autoridades a cancelar una carrera en marzo con el fin de comprobar la funcionalidad del lugar.