La llamada investigación Chilcot, que indagó sobre la legalidad de la incursión del Reino Unido en la guerra de Irak en 2003, concluyó que Tony Blair llevó a Gran Bretaña a una guerra desastrosa e innecesaria en ese país.

El documento dice que el entonces primer ministro hizo caso omiso de las advertencias “claras” de que la guerra “era totalmente inadecuada” por las consecuencias sangrientas de la acción.

Además, la investigación concluyó que 179 soldados británicos murieron a causa de los retrasos en conseguir el equipo de protección.

En una devastadora serie de veredictos, la investigación determinó que la invasión de 2003 para derrocar a Saddam Hussein fracasó en todos sus objetivos fundamentales .

Después de una investigación, que duró siete años, el extenso informe de Sir John Chilcot y su equipo fue concluyente acerca de las acciones de Blair y el fracaso de su Gabinete y Whitehall para desafiar sus decisiones .

En Irak hubo 189.000 muertes causadas directamente por la guerra . Se estima que unos 600.000 iraquíes murieron por otras dificultades, como las enfermedades y el caos que siguió a la acción militar iniciada por el entonces presidente de EEUU, George W. Bush.