El recién nombrado primer ministro de Reino Unido, Boris Johnson, ha rechazado reunirse con los líderes de la Unión Europea hasta que decidan deshacerse del apoyo a Irlanda, pese a las invitaciones al diálogo solicitadas por la canciller alemana Angela Merkel y el presidente francés, Emmanuel Macron.

El portavoz de Johnson dijo que había aclarado que quería cerrar un acuerdo, pero que no tenía sentido mantener conversaciones cara a cara a menos que la Unión Europea acceda a volver a pactar el acuerdo de Brexit.

Por su parte, el primer ministro irlandés, Leo Varadkar, está seguro de que el respaldo debe permanecer para evitar volver a tener una frontera dura entre Irlanda e Irlanda del Norte, preservando la integridad del mercado único. Los funcionarios irlandeses consideran la demora para contactar con Varadkar un indicio de la falta de voluntad para entablar conversaciones.