La concentración de dióxido de carbono en la atmósfera alcanzó durante abril un nivel de 415 partes por millón, un valor histórico que no se alcanzaba desde hace tres millones de años, es decir, desde antes de que el ser humano habitara La Tierra.

Este dato se alcanzó en el Observatorio de Vigilancia Atmosférica de Izaña, en Tenerife durante el mes de abril. El observatorio de Mauna Loa en Hawai también detectó estos niveles a principios de mayo. Este dato confirma la tendencia del aumento en la atmósfera del dióxido de carbono, un gas de efecto invernadero que agrava el cambio climático.

El ritmo del crecimiento interanual de dióxido de carbono se ha acelerado un 30% en los últimos 35 años, lo que significa que la cantidad de este gas en la atmósfera está aumentado en gran cantidad.