Los grandes almacenes John Lewis han pedido disculpas públicas a una madre a la que echaron de su tienda en Greater Manchester porque su niño tenía una pataleta.

Lindsay Robinson estaba de compras en la rama Trafford Centre, en Dumplington cuando su hija de 16 meses de edad tuvo un ataque de llanto.

Cuando Robinson estaba tratando de calmar a su hija, un miembro del personal del departamento de ropa de hombre se acercó y las hizo salir de la tienda.

Según Robinson el hombre le dijo: “Me temo que hemos tenido una queja, usted tendrá que salir”.

Robinson, de 36 años, explicó que se sintió impactada y que el hombre la acompañó fuera de la tienda.

Robinson, de Prestwich, hizo una queja formal a John Lewis, que se ha disculpado ahora.“No creo que me voy a volver a esa tienda”, enfatizó.