La economía británica tuvo un crecimiento mejor de lo esperado, superando las malas previsiones que se tenían con respecto al Brexit. El PIB aumentó un 0,5%, dos décimas más de lo que se esperaba.

Las cifras de la Oficina Nacional de Estadística son el primer veredicto sobre cómo se ha comportado la economía, ya que muestran las cifras de los tres últimos meses hasta septiembre. Pese a que otros sectores como la agricultura, la construcción y la industria han sufrido caídas, un fuerte sector servicios ha permitido que la economía británica crezca.

Las cifras también mejoraron las previsiones del Banco de Inglaterra, que estimaba que el crecimiento económico de Reino Unido solo aumentaría en un 0,1%.

El canciller, Philip Hammond, afirmó que estas cifras demuestran la capacidad de recuperación de la economía de Reino Unido y que “está bien situada” para hacer frente al reto que supone salir de la Unión Europea.