El fotógrafo australiano Warren Richardson tomó la foto que retrata a un padre y su hijo en la frontera entre Hungría y Serbia y fue escogida como la foto del año dentro del concurso World Press Photo 2015.

La imagen del australiano Richardson se titula “esperanza de una nueva vida”, forma parte de una serie de fotografías sobre la realidad de los solicitantes de asilo que cruzan la frontera, cerca de las ciudades de Horgos y Roszke.

Fue tomada en la noche del 28 de agosto de 2015, cuando un grupo de migrantes intentaba pasar la línea divisoria antes de que fuera terminada la barrera de seguridad, levantada con el fin de frenar el flujo de personas que buscan llegar a países de la Unión Europea.

El jurado calificó la imagen de “clásica e intemporal”. “Desprende una fuerza enorme en su sencillez, en especial porque la valla de alambre lo dice todo”, según su presidente, Francis Kohn.