Los pasajeros del metro de Londres montaron en cólera después de que estuvieran esperando durante un período de tiempo prolongando en las estaciones de trenes, debido a una huelga de 24 horas en el underground, que comenzó en la noche del miércoles.

Las estaciones de overground y de ferrocarril se colapsaron ante la cantidad de gente que lo utilizó, especialmente las estaciones de Ilford y Chingford. El paro afecta al servicio de la Central Line, que es utilizada por unos 800.000 pasajeros al día.

Los sindicatos también habían advertido que no habría servicio en la línea Waterloo & City, pero algunos conductores desafiaron a sus compañeros y cumplieron el servicio durante la hora pico.

Los pasajeros mostraron su enfado ante la gran espera que tuvieron que soportar, con unas condiciones climáticas adversas, ya que nevó en algunos puntos de Londres a primera hora de la mañana. El paro que concluirá esta noche, se produjo por el traslado forzoso de ocho conductores a otras estaciones.