Cristina de Borbón, hermana del Rey Felipe VI, fue a partir de este jueves el primer miembro de la  realeza española en declarar ante un tribunal. La infanta está acusada de participar en dos delitos fiscales, vinculados al caso Nóos.

Cristina de Borbón aseguró que no tenía relación con la gestión de Aizoon, organismo que compartía con su esposo y que supuestamente sirvió para desviar 923.049 euros al instituto Nóos y evadir 337.000 euros en impuestos a Hacienda durante 2007 y 2008. La infanta también declaró que confíaba plenamente en la inocencia de su marido, Iñaki Urdangarin.

En su declaración, Cristina de Borbón sólo contestó a las preguntas formuladas por su abogado, Pau Molins.