Las mujeres con sobrepeso u obesas pueden experimentar mayores complicaciones no solo durante el embarazo sino también después del parto, y también puede verse afectado el bebé. Algunos riesgos del exceso de peso:

-Se duplica el riesgo de muerte fetal

-Se incrementan las probabilidades de parto prematuro

-Mayores tasas de aborto

-Aumento de enfermedad cardiovascular y diabetes tipo II en el futuro niño durante la adolescencia

Una dieta variada incluye:

Vitamina A: la deficiencia de la vitamina A desarrolla la degeneración y la caída del número de espermatozoides. La mejor manera de ingerirla es consumir alimentos con su precursor: caroteno.

Vitamina B: contribuye a la formación de un sistema nervioso sano y al equilibrio hormonal. Su deficiencia puede conducir a un exceso de estrógeno, lo que dificulta la fertilidad.

Vitamina C: se ha demostrado que mejora la inmunidad, la calidad del semen y es importante para salud ovocitaria de la mujer, lo que ayuda a reducir el riesgo de infertilidad en ambos sexos. Las frutas cítricas son ricas en antioxidantes por lo que disminuyen el impacto de las hormonas producidas por el estrés, que pueden dificultar la erección en el varón.

Vitamina D: se la consigue a través de la exposición al sol (con moderación) y mejora la acción de la secreción de insulina, la ovulación y ayuda a aumentar la probabilidad de embarazo después de la fecundación in vitro.

Semillas y frutos secos: contienen grasas saludables y nutrientes como el zinc, selenio y la vitamina E que son importantes en la producción de hormonas sexuales y espermatozoides. Estos nutrientes también ayudan a prevenir la depresión y la ansiedad.

Fibra: retarda la absorción de azúcares en el intestino, impidiendo un gran aumento de la insulina después de una comida. La recomendación es de unos 25 gramos por día.