La Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) ha dado un paso atrás en las predicciones de abril, que afirmaron que el Brexit perjudicaría a Reino Unido y ha dado su apoyo a los planes de Theresa May para sobre la consulta, después de que se hayan disparado las previsiones de crecimiento económico para el Reino Unido en otoño.

La institución económica, con sede en París, que advirtió sobre el impacto del referendo del 23 de junio, ha cambiado su postura, tras la mejora en la previsión económica por el fuerte rendimiento económico de la primera mitad del años 2016 y por la acción del Banco de Inglaterra en agosto para para estimular la actividad económica.

La OCDE, en un principio partidaria del plan de austeridad de George Osborne, afirmó que la decisión de Philip Hammond, de aumentar el gasto público había sido acertada. El organismo anunció que aún predecía una fuerte desaceleración económica, pero que esta no ocurriría hasta 2017.