El Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas acusa a Paraguay de violar los derechos humanos por permitir el uso de agroquímicos. Esta medida ha tenido lugar, después de que en 2011, una persona muriera envenenada y otras 22 fueran intoxicadas por el uso de agroquímicos de empresas productoras de soja transgénica en un pequeño pueblo paraguayo de 400 habitantes.

En el dictamen se manifiesta que Paraguay “no ejerció los controles adecuados sobre actividades contaminantes ilegales” y dice que “las fumigaciones masivas con agrotóxicos constituyen amenazas a la vida de las víctimas que eran razonablemente previsibles por el Estado en parte”.

De esta forma la ONU declara “la violación del derecho a la vida y del derecho a la vida privada, familiar y domicilio”. Por tanto, el Comité de Derechos Humano insta a Paraguay a realizar una investigación efectiva sobre fumigaciones y agroquímicos, exigiéndoles sancionar a todos los responsables y reparar a las víctimas.