Según informa el diario The Guardian, la ONU ha firmado contratos por valor de decenas de millones de dólares a personas vinculadas con el presidente sirio Bashar al-Assad, como parte de un programa de ayuda.

Este dinero ha sido pagado a empresas ubicadas en Estados Unidos o bajo sanciones de la Unión Europea, además de los departamentos gubernamentales y organizaciones benéficas, entre los que se incluyen uno dirigido por Asma al-Assad, esposa del presidente, y otra por su socio de Gobierno más cercano, Rami Makhlouf.

Desde la Organización de las Naciones Unidas declararon que solo pueden trabajar en Siria con un pequeño número de socios aprobado por el presidente, Bashar al-Assad, y que están haciendo todo lo posible para asegurarse de que el dinero se gaste correctamente.

Sin embargo, los críticos con la ONU creen que su misión está en peligro, que este dinero está siendo utilizado en las zonas controladas por el régimen del presidente sirio, y que no está llegando a todas las zonas enfrentadas en el conflicto de Siria.

Entre los documentos analizados por The Guardian, se aprecia cómo la ONU ha firmado acuerdos con al menos 258 compañías, por valores que van desde los 30.000 dólares hasta los 54 millones de dólares.