Esperanza Aguirre dimitió este domingo como presidenta del Partido Popular de Madrid, ante la gravedad de las acusaciones de financiación ilegal de su formación política. Esta decisión fue anunciada tres días después de que la Guardia Civil registrara la sede del PP madrileño y haya pasado más de un año en que su mano derecha, Francisco Granados, entrara en prisión.

Aguirre había anunciado en el congreso regional del Partido Popular, que ya no se presentaría como presidenta de la formación en Madrid, pero ha dimitido porque la “corrupción no está matando”, comentó. La popular informó con antelación al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, quien le contestó que la entendía. Esperanza Aguirre expresó que dentro del PP “no es momento de personalismos, sino de sacrificios y cesiones”.

Aunque dimite como presidenta del PP madrileño, Esperanza Aguirre continuará como portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento de la capital española.