Este viernes la galería Tate Modern inaugura una nueva ala. Se trata de la torre piramidal, que aumentará significativamente el espacio de exposición de la famosa galería de arte de Londres.

La habilitación del edificio de 10 pisos de altura aumentará el tamaño de la galería, que solía ser una antigua central eléctrica en el río Támesis, en un 60 por ciento.

La ampliación es parte de un proyecto de modernización que tuvo una inversión de 260 millones de libras.

Se trata del “edificio cultural más importante de Gran Bretaña desde hace casi 20 años”.

La galería exhibirá unas 800 obras de más de 300 artistas. Las nuevas adquisiciones de Lionel Wendt y de la escultora libanesa Saloua Raouda Choucair, se añaden a las obras de artistas de la talla de Pablo Picasso y Henri Matisse.

La extensión fue diseñada por los arquitectos suizos Herzog & de Meuron. El edificio está revestido de un entramado de 336.000 ladrillos en un guiño al enladrillado de la central. Además, ofrece vistas panorámicas de 360 grados de la capital británica.