Los viajeros del metro de Londres vivieron momentos terribles cuando la temperatura subió a 45 en el día más caluroso del año 2016.

Se trata de 18 grados por encima del máximo permitido para el transporte del ganado en la Unión Europea, según el The Times.

Fuera del metro la situación no es que fuera mucho mejor. Los termómetros alcanzaron los 34 grados, con el 70% de humedad.

En la ciudad se puso en marcha un operativo ante la ola de calor, con el reparto gratuito de agua en el centro.

Los medios reportaron que las altas temperaturas propiciaron momentos de tensión como el ocurrido en Hyde Park donde se llevó a cabo una batalla de agua que terminó con un policía apuñalado y varios heridos.