Barack Obama afirmó que no ve posible que Israel pueda seguir siendo “judío y democrático” si no se consigue una solución de dos Estados. “No veo como este asunto pueda resolverse de una forma que mantenga a Israel como país judío al mismo tiempo que democrático”, dijo.

Además, reafirmó la decisión de eliminar la política de “pies secos, pies mojados” para los balseros cubanos y dijo que ya no tenía sentido dentro del proceso de normalización de las relaciones con Cuba.

Esa política trataba a los cubanos de forma “completamente diferente” a otros inmigrantes procedentes de países como El Salvador o Guatemala.

También habló de Rusia, dijo que los intereses americanos y del mundo son tener “una relación constructiva con Rusia”. Y sumó que el regreso de Putin a la presidencia hizo que aumentara “la retórica anti americana”.