La salvadoreña María Rivera, que fue condenada a 40 años de cárcel por abortar en su casa, al final será puesta en libertad. Un juez ha anulado la sentencia después de determinar fallos en la autopsia del feto y la imposibilidad de demostrar que fue ella quien le quito la vida a su hijo.

Hace cuatro años, María sufrió un problema obstetrico y perdió al feto de 21 semanas, la mujer se quedo tirada con una hemorragia en el suelo de su casa donde fue descubierta por sus suegros y llevada al hospital. Una vez tratada, fue denunciada por los propios médicos que la atendieron.

Al tratarse de un hecho extra hospitalario, la acusaron de asesinato y le impusieron la pena máxima, 40 años de cárcel

La anulación de la sentencia ha sido aplaudida por las organizaciones anti abortistas del país que luchan por revocar la dura legislación de esta país. En el Salvador el aborto está prohibido en todas las circunstancias, pese a ser el país latinoamericano con mayor tasa de embarazos adolescentes.