Este jueves, Reino Unido dio el visto bueno a liberar el petrolero iraní, Grace1, que fue retenido en el estrecho de Gibraltar el pasado 4 de julio, pese a que Estados Unidos ha intentado evitar su liberación.

Con esta medida, que aún tiene que materializarse, Londres toma la iniciativa para resolver la crisis de los petroleros con Irán, mientras queda a la espera de que la república islámica libere al buque británico Stena Impero, al que la Guardia Revolucionaria capturó como represalia en el estrecho de Ormuz el pasado 19 de julio.

La Corte Suprema de Gibraltar acordó en la tarde del jueves la liberación del petrolero, a pesar de que por la mañana el Departamento de Justicia estadounidense había presentado una demanda que impidiera su salida. El presidente de la Corte, Anthony Dudley, anunció: “el buque ya no está detenido”, quien aclaró que la demanda procedente de Estados Unidos no se había presentado formalmente.