El complejo proceso de negociación para la investidura del nuevo presidente de España, mantiene a los 600 parlamentarios de la undécima legislatura sin despacho y a muchos sin casa, según informa el diario El País.

Los 350 diputados y 250 senadores comenzaron su trabajo el pasado 13 de enero, y tras 20 días, la incertidumbre política y la posibilidad de que se repitan las elecciones ha hecho que no se atrevan a alquilar una vivienda ni que tengan espacios para trabajar.

El 60% de los parlamentarios debutan en esta legislatura. Este Parlamento, ha sido catalogado como uno de los más plurales de la historia de la democracia española, lo que convierte a las negociaciones en un aspecto clave para la formación de Gobierno.