El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha prohibido al Parlamento la posibilidad de destituir a sus ministros. Esta medida restringe las funciones legislativas de la cámara y aumenta las tensiones que se están produciendo entre el Gobierno y la Asamblea Nacional, desde que la oposición venezolana ganó las elecciones del 6 de diciembre.

En concreto, la aprobación del decreto 2.309 que supone una limitación a la moción de censura que dictó la Asamblea Nacional contra Rodolfo Marco Torres, ministro de Alimentación, al no comparecer en el Parlamento por los problemas de desabastecimiento alimenticio por los que está pasando la población.

Este decreto restringe al Parlamento llevar a cabo mociones de censura contra ministros, mientras duren los efectos del Decreto de Emergencia Económica Nacional. El presidente de la Asamblea Nacional, Henry Ramos Allup, ha mostrado su rechazo a la medida.

Todo esto se produce, mientras los habitantes de Maracaibo, la segunda ciudad más importante del país,  protestan por las medidas de racionamiento eléctrico, propuestas por el Gobierno.