El presidente del Gobierno elaboró un balance de la gestión aportando datos económicos. El discurso de Rajoy sigue la misma línea que los anteriores, sin darle la trascendencia de un debate de investidura.

“España necesita de forma urgente que haya un Gobierno fuerte”, ha repetido en su discurso ante el Congreso. El líder del PP ha invocado también su legitimidad como candidato del partido más votado: “Estoy aquí porque así lo han querido los españoles”. Y se ha presentado reiteradamente como la única posibilidad de Gobierno estable y de opción “razonable, salvo que alguien quiera juguetear con la voluntad de los españoles y presentar una aventura de radicalismo e incertidumbre”.

En diciembre de 2011 contaba con una mayoría absoluta holgada que le permitía una plácida elección en primera vuelta. Esta vez llega con 170 escaños, los del PP, los de Ciudadanos y el de Coalición Canaria, que no son suficientes para su reelección.

“Es evidente que no basta con estos acuerdos para completar una mayoría suficiente. Esto equivale a decir que el futuro inmediato de España está pendiente de lo que se decida en este debate”, ha admitido, aunque no ha hecho ni una sola referencia expresa al PSOE, en forma de petición de apoyo.

“Necesitamos con urgencia un Gobierno que pueda gobernar y que atienda los problemas. Un Gobierno estable, duradero y no sometido a vaivenes”.