El rey de Marruecos, Mohamed VI busca nuevas alianzas cansado de sus aliados occidentales, respecto al conflicto del Sahara Occidental. Esta estrategia empezó el pasado mes en una reunión con el presidente ruso Vladimir Putin, y la semana pasada al firmar un acuerdo de asociación con Pekín.

El monarca aclaró que no va en contra de nadie, ni intenta provocar con esta acción Sus principales aliados siempre han sido EEUU, Francia y España, además de los estados del golfo pérsico

El cambio en las relaciones empezó cuando el secretario de la ONU Ban Ki-moon, hizo una visita a los campos de refugiados saharahuis y denuncio la mala situación en las que se encontraban sus habitantes, ademas de calificarlo de ocupación. En respuesta Marruecos expulsó a 73 miembros de la Misión de la ONU para el referéndum saharahui de los campos y les prohibió la entrada al país próximamente. El frente polisario ha pedido la readmision de estos voluntarios para poder concluir el proceso de referéndum en la zona.

Con el acuerdo de alianza firmado con China, esta aumenta su poder en la zona norte de África con la intención de convertirse en el primer proveedor de Marruecos, así como ya lo es de otros países africanos como Argelia.

Con Rusia no ha transcendido aun ningún acuerdo de venta de armas, pero en la pasada visita el rey viajó acompañado del ministro de Defensa.