Más de 150 personas han desaparecido tras haber quedado sepultadas como consecuencia de dos deslizamientos de tierras provocados por más de tres días de intensas lluvias en el centro de Sri Lanka, mientras los equipos de rescate se apresuran por tratar de encontrar supervivientes y recuperar cuerpos.

Las lluvias torrenciales han desplazado a más de 196.000 personas, según los últimos datos oficiales, mientras que el número de muertos asciende ya a 35 tras la recuperación de 19 cuerpos. Además, más de 350 personas han sido rescatadas de las zonas afectadas por los deslizamientos.

Los esfuerzos de rescate están centrados en la ciudad de Aranayaka, 100 kilómetros al noreste de la capital, Colombo, donde tres localidades quedaron enterradas a última hora del martes en el distrito central de Kegalle.

“En la reunión, se reveló que entre 300 y 400 personas se teme que hayan muerto en el deslizamiento de Aranayaka landslide”, ha indicado a Reuters el director general de Cruz Roja Sri Lanka, Neville Nanayakkara.

Sus declaraciones se ha producido antes de que otros responsables informaran de que unas 150 personas han sido rescatadas de la zona de Aranayaka, por lo que se temería por la vida de otras 150 personas aproximadamente. Cruz Roja ha instalado un campamento para los supervivientes de esta tragedia.