El primer ministro británico, Boris Johnson,  acudió este miércoles en Berlín, para tratar de que la Unión Europea le conceda algunas propuestas  a Reino Unido o un Brexit salvaje, cuyas consecuencias son imprevisibles.

Boris Johnson afirmó “queremos un acuerdo” pero pidió acabar con la salvaguarda irlandesa. Por su parte, Alemania no se inclinó en ninguna posición pero animó a Reino Unido para que propusiera una solución alternativa en 30 días.

La canciller alemana, Angela Merkel mostró cierta sensibilidad pese  al rechazo del resto de los socios de la Unión Europea de prescindir del protocolo norirlandés. Según Merkel la salvaguarda es “la expresión de un problema sin solución. Cuando se resuelva el problema no será necesaria”. Tal vez podamos encontrar una solución en 30 días, ¿por qué no?”, comentó.

El objetivo de Johnson es convencer a los 27 de que vuelvan a abrir el acuerdo de Brexit para que poder llevarlo al Parlamento británico y conseguir el mayor número de apoyos posible.