La Audiencia de Barcelona condenó este miércoles a Leo y a su padre, Jorge Horacio Messi, a 21 meses de prisión cada uno por fraude fiscal. El tribunal impuso además al jugador una multa de 2 millones de euros por el fraude fiscal y a su padre de 1,5 millones.

En medio de la preparación para la Copa América Centenario, tras la cual La Pulga dijo que se había terminado su ciclo en la Selección, Leo tuvo que dejar el fútbol de lado para concentrarse en los problemas económicos. Por eso, el 2 de junio declaró ante el juez de la Audiencia Nacional. Allí, afirmó que no mira “nunca los contratos” y no sabe “lo que firman”: “Se encarga mi papá”, contó.