El gobierno mexicano ha anunciado el despido de 3.100 docentes por haber participado en un paro ilegal de tres días en contra de la nueva reforma educativa. El principal opositor a la reforma es la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Enseñanza, uno de los sindicatos más poderosos de enseñanza en México, y acusado de clientelismo por el Estado.

La Coordinadora ha intentado una y otra vez frenar la reforma, y su alta capacidad de convocatoria ha sido su mejor forma de lucha. Aunque cada vez pierde más fuerza ha lanzado la convocatoria de un paro indefinido contra la ley.

El presidente Peña Nieto y el ministro de educación Nuño habían anunciado que es la linea roja no la iban a dejar cruzar. La consumación de la protesta ha sido finalizada con la expulsión de los docentes participantes. Sus plazas han sido ocupadas por opositores que no obtuvieron plaza. El sindicato ha anunciado que usara todas sus armas para evitar las expulsiones.

Pese a las protestas, según los sondeos la ley cuenta con el amplio apoyo de la población mexicana, y supone la ultima gran reforma de Peña Nieto para conseguir más popularidad y simpatía en el país.