El fuego se controló al principio, pero se reprodujo con varios focos y la Generalitat cree que fue intencionado. Alrededor de 300 personas han pasado la noche en albergues habilitados por el Gobierno valenciano.

Había previsiones optimistas este lunes por la mañana, pero la situación ahora se ha complicado debido a un cambio en el sentido y la intensidad del viento.

Fernando Blat, dueño de una vivienda cercana a la urbanización de El Tossalet, abandonó su casa hacia la medianoche, por el llamado a desalojar la zona de las fuerzas de seguridad. “Decían con megáfonos que dejáramos las casas y lanzásemos las bombonas de gas a las piscinas”.

Blat vio las llamas cerca de su vivienda antes de marcharse. Cuando se reunió con su mujer en casa de unos amigos le pidió que se hiciera a la idea de que en vez de una casa “iba a tener un solar en Jávea”. Al regresar este lunes por la mañana ha comprobado, sin embargo, que el fuego solo había quemado la valla de la parcela y la vivienda se ha salvado.

El presidente de la Generalitat valenciana, Ximo Puig, que se ha desplazado al puesto de mando avanzado desde donde se dirigen las tareas de extinción, ha calificado de “desgraciado” y “malnacido” a la persona que supuestamente ha iniciado el siniestro. “Tengo que contenerme en adjetivos ante este nuevo terrorismo medioambiental que va más allá de poner en riesgo el patrimonio natural porque también pone en riesgo a las personas”, ha declarado.