Miles de brasileñas exigieron en las calles de varias ciudades del país el final de las agresiones sexuales contra las mujeres y de la “cultura de violación”, donde se criminaliza a las victimas y se exime de culpa a los violadores. La marcha más multitudinaria tuvo lugar en el centro de Río de Janeiro, donde una joven de 16 años fue violada por 30 hombres la semana pasada.

Las manifestantes corearon consignas contra el machismo, la misoginia, la violación y a favor de los derechos de la mujer, como “no es no” o “el machismo mata”.

Una de las organizadoras de la marcha, acuso a los medios brasileños de ser machistas por la representación que hacen de la mujer, sobretodo en el trato sobre la noticia de la violación multitudinaria. Muchos colectivos se quejan de que se ha puesto en duda las declaraciones de la joven y algunos han defendido a los hombres participantes.

La manifestación se junto en un momento con otra que se estaba llevando a cabo contra el nuevo gobierno brasileña, y juntas avanzaron varios metros hasta que se separaron, sin crear ningún altercado.

La manifestación no fue solo protagonizada por mujeres, sino que también muchos hombre participaron en la marcha, dejando patente que la igualdad de derechos es cosa de ambos géneros

En Sao Paolo hubo otra manifestación cerca del Museo de Arte de Sao Paolo, presentada con el nombre “Por todas ellas”.