Aunque lejos queda ya la famosa gala del MET, que se celebró el pasado 2 de mayo, os estaréis preguntando por qué rescato este evento ahora en junio. Pues bien, porque hubo un estilismo que brilló con luz propia y sirvió para crear conciencia.

El tema de este año fue la moda en la era tecnológica, y muchos de los invitados no dudaron en llevar este concepto al extremo. La gala del MET se convirtió un año más en un despliegue de celebridades y sus imponentes looks.

En el caso de Emma Watson, la actriz planeó durante un año la indumentaria que llevaría a la gala. Quería crear conciencia acerca de los materiales reciclados, la moda ecológica, sostenible y responsable con el medio ambiente. Así, junto con Calvin Klein y Eco Age, diseñaron su corpiño y falda pantalón a partir de botellas de plástico recicladas. Per se, las prendas no poseen formas renovadas, pero son los materiales así como su posible uso posterior, lo que dotan al conjunto de un valor añadido.

Emma Watson. Telegraph
Emma Watson. Telegraph

Y es por eso, por lo que he querido traeros algunas marcas de moda sostenible o slow fashion del mercado. Algunas son más conocidas que otras, pero todas comparten como objetivo la sostenibilidad como modelo de mercado.

Empezando por Cus, (http://www.cus.cat/) , que declara diseñar moda atemporal, perecedera durante años y no por temporadas. Al frente se encuentra Adriana Zalacain que vive y trabaja en Barcelona. En Cus desarrollan sus colecciones utilizando materiales sostenibles como el algodón orgánico, lana, tejidos reciclados y materiales innovadores o eco-friendly. Su producción es local y algunas prendas se producen en talleres de integración social.

Otra de las marcas que más me ha sorprendido, sobre todo por su última colección Primavera-Verano 2016, es la de Howl, (http://www.howlhowlhowl.com/) por María Glück. La diseñadora ha trabajado con técnicas artesanales y realizado una continua investigación sobre los materiales como ramas, flores, corcho o tejidos tecnológicos sostenibles. Asimismo, la producción cumple con todos los derechos y estándares laborales a nivel europeo. “Walking up the mountains” ha sido lo último que ha mostrado y fue desarrollada como un experimento donde literalmente hicieron crecer la colección. Tiñeron los tejidos orgánicos con pigmentos naturales que no producen desperdicios, y además emplearon pigmentos termo crómicos, que hace que algunos colores desaparezcan con la temperatura corporal. Con la particularidad de que la colección al completo es compostable.

También con sede en Barcelona, se encuentra Vintisis ( http://vintisis.com/ ). Donde crean camisetas de algodón cortadas y confeccionadas con la mayor precisión. Con costuras cuidadosamente terminadas, la línea del cuello y los hombros reforzadas para mejor confort y durabilidad. Son pocos los modelos que conforman esta colección, pero seguro que no dudan en sorprendernos en breve con más diseños originales.

Y vamos con los complementos. En gafas he dado con Paper & Paper Eyewear (http://www.paperandpapereyewear.com/). Una marca de gafas donde el papel es el protagonista, ya que proviene de periódicos, comics y son reciclados, así que cada producto es único e irrepetible. Además están combinados con metal y acetato.

 Y para terminar una firma que me deja atónita. Es Freitag (http://www.freitag.ch/), la famosa marca suiza de bolsas y mochilas que allá por 1993 fundaron dos hermanos estudiantes de diseño gráfico. Ante la necesidad de una maleta lo suficientemente resistente para cargar sus materiales e ir en bici surgió esta empresa, que actualmente da trabajo a más de 160 personas y venden alrededor de todo el globo. Lo mejor es la particularidad del material con el que se realizan sus productos: loneta impermeabilizadora que cubre los camiones de contenedores y que convierten en complementos resistentes, todo un ejemplo de reciclaje y sostenibilidad.

Ana Amaya