La muerte del juez del Tribunal Supremo de Estados Unidos, Antonin Scalia, icono conservador, se cuela en la recta final del mandato de Obama y ante  las elecciones que se celebrarán el 8 de noviembre. Los republicanos quieren paralizar la elección del su sucesor hasta enero de 2017, mientras que Obama quiere proponer a un nuevo juez.

Scalia murió en la noche del viernes al sábado, por causas naturales en su rancho de Texas, a los 79 años de edad. Lo habitual es que los jueces de este Tribunal dejen la plaza vacante en el momento de su jubilación.

La elección de la composición del Tribunal Supremo es de gran relevancia, ya que se trata de un cargo vitalicio y del máximo órgano judicial del país.