Una empleada de un hotel entró a su habitación, se sentó en su cama y lo acarició. Así lo confesó Andy Murray, quien afirmó que esa mujer volvió a perseguirlo en otros dos hoteles.

“Eran las 7 de la mañana y todavía estaba dormido. Tenía colocado el cartel de ‘no molestar’ en la puerta de la habitación, pero ella entró, se sentó en la cama y me empezó a acariciar el brazo”, reveló el bicampeón olímpico.

También aseguró que “esa empleada volvió a presentarse en dos hoteles más”, ubicados en en Róterdam (Holanda) y Barcelona (España), mientras disputaba los torneos de esas dos ciudades. “No sé si es una cosa de fans, pero es un poco extremo, y fue lo que ocurrió”, agregó.

Le preguntaron quién era la mujer más linda del mundo, Murray no dudó: “Mi esposa Kim”, dijo. Al elegir una famosa para quedarse con el segundo lugar, el británico optó por la actriz Halle Berry.